En un entorno dinámico y en constante cambio, los consumidores buscan momentos para hacer una pausa y disfrutar. Esos instantes suelen estar acompañados de algo que despierte los sentidos… y pocas cosas lo logran tan bien como el chocolate.
Sin embargo, las tendencias actuales han transformado la manera en que se consume: ya no basta con una tableta tradicional; el consumidor quiere sorpresas, busca texturas que crujan, aromas que seduzcan y sabores que lo hagan cerrar los ojos. Quiere vivir algo diferente, algo que lo haga salir de la monotonía creando experiencias memorables y compartibles
En este contexto, los chocolates con inclusiones se han consolidado como una alternativa diferenciadora, al contrastar texturas y sabores distintos —como frutos secos, semillas, frutas deshidratadas y hasta chapulines (insectos comestibles)— con la suavidad del chocolate, aportando un valor agregado que los permite destacar en un mercado altamente competitivo.
Pero no todo es color de rosa, ya que incorporar inclusiones en chocolate puede resultar retador. Desde la selección de ingredientes que armonicen en sabor y textura, hasta asegurar su compatibilidad con el chocolate y manejar los retos de producción, de escalamiento y de vida útil. Abordar estos desafíos con conocimiento y precisión no solo asegura un producto atractivo y estable, sino que también convierte cada bocado en una experiencia memorable.
De hecho, el 43% de los consumidores busca activamente creaciones de chocolate con combinaciones de sabores inesperadas y texturas lúdicas para compartir en línea (Innova Market Insights, 2024).
En este blog encontrarás:
- Tipos de inclusiones y sus retos
- Problemas de humedad y migración
- Impacto en la maquinaria y en el proceso
- Parámetros críticos para inclusión exitosa
- Métodos de prevención y control
- Ajuste de formulación
- Ejemplos de errores frecuentes y cómo se resolvieron
Tipos de inclusiones y sus retos

Las inclusiones son ingredientes añadidos al chocolate con el objetivo de aportar contrastes de textura, sabor y atractivo visual. Aunque ofrecen un gran potencial para diferenciar un producto, muchas son susceptibles a fenómenos como la migración de humedad o de grasa, lo que exige un manejo cuidadoso. En general, se recomienda incorporarlas en sistemas de baja humedad o en matrices grasas para minimizar problemas de estabilidad.
Tipos de inclusiones:
- Nueces y semillas: Estas inclusiones, versátiles y populares por su textura crujiente, son bastante resistentes a la migración de humedad y no se ablandan rápidamente en centros con alto contenido de humedad. Sin embargo, su alto contenido de grasa puede favorecer la migración de grasa, especialmente cuando están troceadas o molidas finamente.
- Frutas deshidratadas: aportan estallidos de sabor fresco, colores vivos y una textura rica. Su baja actividad de agua las hace compatibles con la mayoría de los centros de confitería, evitando la liberación excesiva de humedad que podría ablandar el producto. Aunque son higroscópicas —propiedad de absorber la humedad del medio ambiente—, su estabilidad en ganaches y otras preparaciones las convierte en una de las inclusiones preferidas de los chocolateros artesanales.
- Cereales y productos farináceos: Los cereales de desayuno y los productos elaborados con harina, como galletas, aportan un crujido ligero y matices de sabor propios a las barras de chocolate. No obstante, su naturaleza higroscópica los hace vulnerables a la pérdida de textura ante la humedad. Un recubrimiento graso puede retrasar su ablandamiento, aunque no lo evita por completo. Por ello, se recomienda incorporarlos a sistemas grasos para preservar su crocancia.
- Reutilización de producto (rework): El rework permite aprovechar restos de confitería —como caramelos duros, caramelos aireados, malvaviscos o trozos de otros productos— siempre que sean estables durante su almacenamiento. Antes de incorporarlos, es fundamental evaluar factores como su contenido de humedad, higroscopicidad, sensibilidad al calor y riesgo de favorecer la migración de grasa, a fin de mantener la calidad final del chocolate y de la inclusión (Greweling, 2013).
¿Sabías que…?
La proteína puede incorporarse a las barras de chocolate de dos maneras: como inclusión visible o como parte de la fórmula. Cuando se añade directamente a la receta —y no como inclusión—, es posible combinarla con otros tipos de inclusiones, pero se requiere un control más preciso del tipo y la cantidad de proteína utilizados.
De lo contrario, pueden alterarse los parámetros habituales de elaboración y aparecer efectos no deseados como textura granulosa, astringencia o sensación de sequedad en boca.
Problemas de humedad y migración en chocolate con inclusiones
Uno de los principales desafíos al trabajar con inclusiones en chocolate es garantizar la estabilidad del producto y una vida útil que no represente un riesgo ni un reto excesivo para su comercialización y distribución. Como se mencionó anteriormente, algunas inclusiones presentan mayores dificultades que otras: por ejemplo, las sensibles a la humedad, como los productos derivados de la harina, o las que favorecen la migración de grasa, como las nueces.
Cada tipo debe evaluarse y gestionarse cuidadosamente para evitar que afecte la calidad o la integridad del producto, lo que podría traducirse en inclusiones blandas, un producto pegajoso, con grumos, con apariencia poco atractiva, texturas granulosas e incluso en problemas que comprometan el empaque y reduzcan su vida útil.
Asimismo, un manejo inadecuado de la humedad puede provocar defectos como el fat bloom o el sugar bloom. Aunque estos fenómenos no comprometen la inocuidad del chocolate, sí disminuyen su atractivo visual, afectando la percepción de calidad y, en algunos casos, modificando la textura del chocolate.
Recomendaciones:
- Evitar moler finamente inclusiones con alto contenido de grasa, como las nueces, para reducir el riesgo de migración de grasa.
- Incorporar inclusiones en sistemas grasos que ayuden a preservar su textura (Greweling, 2013).
- Seleccionar inclusiones con perfiles de humedad compatibles con la vida útil y con las condiciones de almacenamiento previstas.
- Evaluar parámetros como el contenido de humedad, la higroscopicidad, la sensibilidad al calor y el potencial de migración de grasa antes de su incorporación.
- Implementar controles estrictos de humedad en almacenamiento y producción, evitando cambios bruscos de temperatura que afecten tanto a las inclusiones como al chocolate.
- Considerar el uso de recubrimientos protectores o barreras contra la humedad en inclusiones sensibles.

¿Cómo impactan las inclusiones de chocolate en la maquinaria y en el proceso?
Al desarrollar chocolates con inclusiones, uno de los errores más comunes es no considerar desde el inicio las limitaciones de la maquinaria y el impacto que tendrán el tamaño y la forma de las inclusiones en el proceso productivo.
Cuando se trabaja con equipos automatizados, la uniformidad y la consistencia del tamaño son fundamentales. Inclusiones grandes o irregulares, como frutas deshidratadas o trozos de caramelo, pueden provocar bloqueos, errores de dosificación y distribución desigual. Tal como señala el experto en I+D en Luker Chocolate, Santiago Rojas: “La maquinaria limita naturalmente el tamaño de las inclusiones—lo que puede ser viable de forma manual puede resultar complejo o incluso inviable a gran escala.”
Esta relación entre la inclusión y la maquinaria no solo determina la viabilidad técnica, sino también la eficiencia y los costos. Mayores volúmenes o complejidades de inclusiones suelen requerir velocidades más bajas en las líneas de producción para asegurar la precisión, lo que incrementa los tiempos de fabricación y el costo unitario.
Es importante diferenciar:
- Inclusiones superficiales aplicadas manualmente → comunes en procesos artesanales, con flexibilidad de forma y tamaño, pero con menor escalabilidad.
- Inclusiones internas integradas mediante procesos automatizados → requieren una mayor estandarización y control para mantener la eficiencia y la calidad.
En última instancia, la densidad y el tipo de inclusión deben alinearse con:
- Capacidades técnicas de la planta.
- Objetivos de costo y rentabilidad.
- Posicionamiento de mercado y valor percibido por el consumidor.
Recomendaciones:
- Considerar el riesgo de contaminación cruzada en el área de producción y asegurar la correcta declaración de alérgenos para inclusiones clasificadas como alérgenos comunes, como el maní.
- Evaluar si el valor percibido por el consumidor justifica la complejidad del proceso de fabricación.
- Definir tamaños y formas de las inclusiones a partir de pruebas con la maquinaria real.
- Realizar ensayos piloto tempranos para anticipar problemas antes de la producción a gran escala.
- Combinar procesos manuales y automatizados cuando el producto requiera mayor complejidad en su forma o distribución.
- Ajustar los parámetros de la máquina mediante pruebas sistemáticas para encontrar el equilibrio óptimo entre inclusión y chocolate.
- Realizar pruebas para determinar la proporción óptima entre inclusiones y chocolate.
- Documentar los parámetros de producción para garantizar la replicabilidad a gran escala.

Parámetros críticos para una inclusión en chocolate exitosa
Como se ha mencionado a lo largo de este blog, incorporar inclusiones en chocolates no es solo un desafío creativo, sino también un proceso técnico que exige el control de parámetros críticos. Con el creciente interés de los consumidores por chocolates indulgentes y de múltiples texturas, dominar estos factores es clave para lanzar productos exitosos y garantizar su estabilidad a lo largo de su vida útil.
Equilibrio sensorial y experiencia en boca
- Elegir inclusiones atractivas y originales es importante, pero aún más lo es encontrar la armonía entre sabores y texturas.
- No todas las inclusiones interactúan igual con el cacao: algunas pueden realzar sus notas, mientras que otras opacarlas.
- Los ingredientes intensos (caramelo salado, frutos secos, frutas deshidratadas) requieren proporciones cuidadas: mientras que un toque puede realzar, el exceso puede saturar el paladar.
- Considera cómo la inclusión afecta la textura, la sensación al masticar y la integración general del producto.
- Combinar la cremosidad del chocolate con inclusiones que aporten contraste genera una experiencia más rica y memorable.
Pruebas y desarrollo
- Realiza catas y análisis sensoriales durante la fase de investigación y desarrollo para afinar los porcentajes, los perfiles de sabor y las texturas.
Control de humedad y estabilidad
- Ingredientes higroscópicos, como caramelo, frutas deshidratadas o elementos crocantes, pueden comprometer la textura, la apariencia y la vida útil si no se manejan correctamente.
- Mantener un control riguroso de la humedad previene defectos como el fat bloom o el sugar bloom, que reducen la percepción de calidad.
Compatibilidad con el empaque
- Se debe diseñar el empaque del producto en paralelo con la selección de las inclusiones, para evitar rediseños costosos, lotes de producción ineficientes o la insatisfacción del consumidor por productos mal empaquetados.
- El formato del producto determina el tamaño y el tipo de inclusión viable.
- Las porciones individuales requieren inclusiones más pequeñas y uniformes para evitar problemas de llenado y sellado; los formatos grandes permiten mayor flexibilidad.
- Frutos secos grandes o trozos de fruta pueden generar dificultades en empaques compactos, lo que eleva costos y complejidad.
Diseño coordinado desde el inicio
- Define el tamaño de las inclusiones en paralelo al diseño del empaque.
- Realiza pruebas con prototipos antes de cerrar el diseño.
- Comunica las especificaciones al equipo de empaque para asegurar una integración óptima.
Eficiencia y escalabilidad
- Alinea las inclusiones con la capacidad de la maquinaria y con los procesos de producción.
- Ajusta la densidad de inclusiones para equilibrar la experiencia sensorial y la rentabilidad.
¿Cómo prevenir y controlar problemas al emplear inclusiones en el chocolate?
Al incorporar inclusiones, incluso las combinaciones más deliciosas pueden perder su atractivo si no se gestionan adecuadamente los riesgos asociados: migración de grasa, pérdida de crocancia, defectos visuales o problemas en la línea de producción.
La prevención comienza antes de que el chocolate toque la maquinaria: se planifica en la selección de la materia prima, en el tratamiento previo de las inclusiones y en la definición de parámetros de producción que garanticen la estabilidad y la calidad a lo largo de la vida útil del producto.
A continuación, encontrarás una síntesis de los problemas más comunes en chocolates con inclusiones y las estrategias para prevenirlos:

¿Cómo ajustar la formulación del chocolate para tener un mejor resultado con las inclusiones?
El desarrollo de un chocolate con inclusiones no depende únicamente de la creatividad en la elección de ingredientes, sino también de una ingeniería sensorial y técnica precisa. La interacción entre la base de chocolate y los elementos añadidos puede potenciar la experiencia o, por el contrario, comprometerla si no se gestionan variables clave como el sabor, la textura, la humedad o la fluidez. Por ello, afinar la formulación y la forma de integrar cada inclusión constituye un paso decisivo para garantizar un producto estable, atractivo y coherente con la propuesta sensorial que se busca transmitir.
Recomendaciones:
• Elegir una inclusión principal que defina el carácter del producto y lidere la experiencia sensorial, complementándola con ingredientes secundarios que aporten matices, profundidad y complejidad.
• Lograr un equilibrio armónico de sabores, evitando la sobreestimulación del paladar, lo cual podría ir en contra del propósito sensorial de la inclusión.
• Garantizar una distribución homogénea de las inclusiones para reforzar tanto la presentación visual como la experiencia gustativa en cada bocado.
• Mantener un control riguroso de la humedad para preservar la estabilidad del chocolate: un contenido de humedad excesivo puede provocar defectos de textura, pérdida de crocancia o manchas superficiales.
• Ajustar la viscosidad del chocolate según el tipo y la cantidad de inclusión, ya que su incorporación puede incrementar la resistencia al flujo y dificultar la cobertura o el moldeo uniforme.

Errores frecuentes en las inclusiones en chocolate y cómo resolverlos
Detrás de cada tableta perfecta hay una lista de tropiezos que rara vez se cuentan. En el camino de crear chocolates con inclusiones, existen muchos desafíos a los que nos podemos encontrar. Estos errores, lejos de ser un fracaso, se convierten en la brújula que guía mejoras y ajustes para lograr un producto impecable. A continuación, te presento algunos errores frecuentes y cómo puedes evitarlos o resolverlos.
1. Inclusiones demasiado grandes que bloquean maquinaria
Al usar frutas secas grandes o caramelos irregulares, la línea puede obstruirse o dosificarse de manera desigual, por lo que se debe definir, de manera clara, desde la fase de prototipado, el tamaño y la forma de las inclusiones, realizar pruebas piloto para ajustar el diseño y la velocidad de la maquinaria o combinar procesos manuales para los productos más complejos.
2. Desequilibrio sensorial — inclusiones dominantes
Inclusiones fuertes (como frutos secos salados o toques demasiados ácidos) que sobrepasan al chocolate, pueden saturar el paladar. Para evitarlo, se deben realizar pruebas sensoriales tempranas, ajustar los porcentajes y establecer una inclusión principal balanceada con secundarios que aporten profundidad sin opacar el chocolate.
3. Migración de humedad o fat bloom por inclusiones higroscópicas
Al emplear inclusiones pegajosas (como caramelo o frutas) que absorben humedad, pueden provocar sugar/fat bloom en el chocolate. Dentro de las acciones que podemos hacer para disminuir el riesgo de bloom se encuentran realizar un control riguroso de humedad en producción y almacenamiento, usar recubrimientos protectores (p. ej., manteca de cacao) y elegir inclusiones con humedad compatible.
4. Viscosidad excesiva o baja fluidez del chocolate
Fabricar un chocolate que no fluye correctamente, genera burbujas, no llena bien los moldes o no cubre uniformemente las inclusiones, por lo que se recomienda ajustar temperatura de fusión adecuada según tipo de chocolate (esta debe ser entre 45 °C y 55 °C, ya que si el chocolate se quema, no hay arreglo posible) o añadir manteca de cacao si es necesario, pero teniendo en cuenta el riesgo de fat bloom.
5. Inclusiones que se hunden o se agrupan durante el moldeado
Cuando trabajamos con inclusiones densas como cereales o frutos secos pesados, existe el riesgo de que se hunden hacia el fondo o se acumulen en un solo lado. Para ello se debe asegurar la fluidez adecuada del chocolate para mantenerlas en suspensión, considerar recubrimientos previos o emplear otras técnicas para distribuir mejor ciertas inclusiones.
6. Comportamiento de las inclusiones en el proceso
Cada inclusión reacciona de manera distinta al calor y a la humedad. Por ejemplo, un malvavisco puede deformarse o fundirse, lo que afecta la apariencia y la textura del producto final. Antes de incorporarlas, es esencial evaluar su tolerancia térmica y su compatibilidad con el proceso, ajustando las condiciones para preservar tanto la calidad del chocolate como la de la inclusión.